“Deja para mañana lo que puedas hacer hoy” Preparativos de un Gran Viaje

Se encontraba sola, hacía frío y aquella humedad la estaba matando. No podía creerlo, le habían prometido el paraíso en la tierra y sin embargo, se encontraba enterrada en ella. En ese asqueroso sótano, rodeada de esos trastos que uno acumula por que no utiliza, pero que siempre piensa que podrá necesitar, como una silla destartalada a la espera de ser reparada o uno abrigo descolorido anhelando un “revival” de los 90.

¿Acaso se había convertido en eso mismo sin darse cuenta? ¿En trasto inservible que no se tira por apego?, no sería raro, ni la primera vez. Al principio te conoces y todo es genial, os hacéis felices mutuamente. Se ha visto cientos de veces, sonrisas y viento en la cara por cada rincón de la ciudad, el monte o la carretera y de repente, zas… el o ella lo va dejando poco a poco, y al final las escusas se multiplican para no verse. Que si es un rollo entrar contigo en el ascensor, que si me da pereza inflarte, que si hace malo…

En realidad Bicicleta se devana los sesos con facilidad, Si bien es cierto que hace cosa de 2 meses le había prometido mil aventuras por las Américas, también debería estar al tanto de mi tendencia a procrastinar…o lo que es lo mismo, y parafraseando al bueno de Bob, “deja para mañana lo que puedas hacer hoy”.

Y ahora, a poco más de dos meses de nuestra partida, el que se devana los sesos soy yo. Es increíble la de tareas que supone equiparse a uno mismo y equipar a Bicicleta, intentando ahorrar cuatro cuartos para estirar el presupuesto, (que por cierto luego me gasto en cañas cuando salgo. No aprendo). Sacarse el pasaporte, que como buen portugués he tenido que gestionar en el consulado de Bilbao a 120€ la unidad con sus desplazamientos de vete hazte la foto y vuelva en un mes que las cositas van despacio caballero. Desatarse de la sociedad, de Pepephone, del carnet de las piscinas domiciliado, del impuesto de circulación, de … Vete al médico, átate a un seguro aventura plus plus, pínchate los brazos hasta que se queden como un colador, vete al dentista a que te beneficie 100 euritos para llevar dentadura a prueba de bombas, gestiona visados, reúne la que será la banda sonora del viaje, haz un cursito de mecánica práctica para atender a Bicicleta (Me pregunto si ella me cuidará igual cuando tenga una diarrea de no te menees o me ponga malito), elige algún libro, diseña el blog, ¿llevo la caña o no?… Podría seguir, pero no es cuestión de aburrir.

Todo esto me supera a ratos, me invaden las dudas, me acojono literalmente y me pregunto si realmente merece la pena tanto esfuerzo y desvelos, si realmente voy a tener los arrestos de marcharme y aguantar. Hasta que de repente me invade una euforia que viene de dentro y me descubro esbozando una sonrisa. Amplia. Sincera. ¡Joder! ¡Pues claro que si!. 😀

Salud.

Pd:

1º Mi película favorita es Big Fish, la historia, magnificada hasta la fantasía, de una bonita vida.

2º Cito, “Toda gran historia merece ser adornada”. Gandalf

Que cada uno saque conclusiones

Transcripción del post escrito a viernes, 22 de Marzo de 2013. Antes del inicio de América en bici

Ha día de hoy la situación es tan parecida y diferente a la vez. Parecida por que me encuentro de nuevo preparando un Gran Viaje. Envuelto en las gestiones que requiere, pero con la perspectiva del que sabe con certeza de que algo muy bueno viene.

También debo decir que no fue necesaria la imaginación y fantasía. El propio viaje, aporta con creces relatos que uno nunca podría imaginar.

 

 

 

 

 

 

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